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| Conducción económica | | El estilo de conducción repercute tanto en la economía de consumo como en la contaminación del medio, he aquí unos buenos consejos para lograr una conducción económica. |
| Arranque el motor sin pisar el acelerador.
Comience a circular inmediatamente después de arrancar el motor. Esperar parado con el motor en marcha consume energía y no aporta ninguna ventaja.
En los motores de gasolina, inicie la marcha inmediatamente después del arranque.
En los motores diesel, espere unos segundos antes de comenzar la marcha.
En paradas prolongadas, es decir, mayores de 60 segundos, es recomendable apagar el motor.
Lo más adecuado es circular en las marchas más largas y a bajas revoluciones.
Mantener la velocidad de circulación lo más uniforme posible; evitar frenazos, aceleraciones y cambios de marcha innecesarios ahorra energía.
Para desacelerar, levante el pie del acelerador y deje rodar el vehículo con la marcha engranada en ese instante.
Si es necesario, frene de forma suave con el pedal de freno, reduciendo la marcha lo más tarde posible.
Siempre que la velocidad y el espacio lo permitan, detenga el coche sin reducir previamente la marcha.
Utilice la primera marcha sólo al inicio y cambie a la segunda a los dos segundos o seis metros de conducción.
A la hora de desplazarse, valore la opción de usar transporte público. Para muchos desplazamientos, el coche no es ni más rápido ni más cómodo.
Conducir con las ventanillas bajadas incrementa el consumo de combustible.
En grandes núcleos urbanos o desplazamientos largos, informese previamente de las zonas de atasco y evítelas.
La baca portaequipajes puede significar un incremento del consumo del 35%. Desmóntela si no la necesita.
Para pequeños desplazamientos considere la posibilidad de ir andando.
Realice las revisiones periódicas establecidas por el fabricante para su modelo de automóvil, ahorrará energía y mejorará su seguridad.
Vigile la presión de sus ruedas. Consumirá menos y tendrá mayor seguridad.
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