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| Autocentros | | | Una denuncia que en la que se puede aprender todo lo que no se debe hacer en caso de una reclamación en Garantía. |
| El 15 de enero de 2002 se presentó una denuncia ante la oficina del consumidor en Madrid donde se hacía constar:
Que el pasado 29 de junio del año 2001, se llevó un vehículo a un autocentro situado muy cercano a la estación de Chamartín en Madrid, a fin de que le realizaran una intervención mecánica: se solicitó la sustitución de la correa de distribución. El cliente no la compró previamente.
Posteriormente, cinco meses más tarde, el 24 de noviembre de ese mismo año, y después de haber recorrido en ese tiempo tan sólo mil ochocientos kilómetros (¡1.800!), el vehículo se detuvo averiado.
Antes de que lo recogiese una grúa se observó, al levantar el capó, restos de la correa de distribución por entre la tapa que la recubre. Inmediatamente y puesto el conductor en contacto telefónico con el autocentro a fin de informar de la desagradable situación se preguntó por la opción más adecuada para solventar la avería. El conductor mencionó el taller más cercano que le ofrecía la Asistencia en viaje de la compañía aseguradora del vehículo para solventar la avería. El conductor entendió de las informaciones del autocentro que el vehículo fuese trasladado al taller de la Marca Oficial que sugería la operadora de la Asistencia y que fuese allí reparado.
Posteriormente, según la peritación realizada por el Servicio Oficial, el motor del vehículo resultó seriamente dañado por una avería de gran importancia causada por la rotura de la correa de distribución que prácticamente se desintegró debido al incorrecto montaje del tensor de la misma.
Puede observarse el comentario al respecto que figura en la factura de la reparación posterior que se realizó en el Servicio Oficial y que aporta el propietario del vehículo.
Hoy existe una total negativa unilateral a aceptar cualquier responsabilidad por parte del autocentro.
Según dicen la garantía de la reparación había caducado y el conductor no debió dar orden de reparar el vehículo en el taller de la marca oficial, si bien se entendió lo contrario el día de la avería.
En cuanto al tema sobre la garantía de la reparación efectuada en su día por el autocentro, la Ley del R.D. 1457/1986 especifica claramente este apartado en el art. 16 apartado nº 2. En él se añade claramente que salvo que las piezas incluidas en la reparación tengan un plazo de garantía superior se postergará la misma, en cuyo caso y para éstas regirá el de mayor duración. También se menciona claramente al dorso del resguardo que le entregaron al cliente en el autocentro al dejar el vehículo, que las condiciones generales de garantía que ofrecen otorgan un año de garantía en reparaciones del motor y seis meses en mano de obra.
En la avería no transcurrieron seis meses desde la intervención en el autocentro.
El cliente conserva resguardo de depósito del autocentro el día de la reparación, ticket de compra de la reparación y de ticket de pago con tarjeta.
Puede incluso comprobarse como también consta el montaje de una correa del alternador, sin embargo en la orden de trabajo, en el resguardo, esta tarea no consta que debiera o se hubiese hecho. Tampoco se expresa que el cliente con posterioridad haya dado conformidad para que se tenga que sustituir la correa del alternador debido al hipotético caso de que hubiese estado en mal estado como avería oculta.Tampoco se menciona si en el momento de la reparación, se hubiese observado alguna anomalía en el conjunto de elementos que conforman la distribución y que posteriormente hubiesen podido ocasionar una avería, y que sin duda deberían haber sido puesto en conocimiento del cliente llegado el caso para que así quedase reflejado en factura su efectiva aceptación.
Igualmente no consta la renuncia o no, a la entrega de las piezas o elementos que hubiesen sido sustituidos.
Finalmente el 21 de diciembre de 2001 se solicitó mediante correo certificado con acuse de recibo al autocentro el abono del coste total que supuso la reparación de la avería.
Nunca se han puesto en contacto directo con el cliente para llegar ni a un acuerdo.
Por esto ahora el propietario del vehículo se encuentra decepcionado como cliente de este autocentro y también se siente ofendido y estafado ante lo que considera una gran falta de profesionalidad del mismo.
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